Reseña El jinete de bronce


―Título: El jinete de bronce
Autora: Paullina Simons
―Editorial: DeBolsillo
―Saga: Tatiana y Alexandr (#1)
―Páginas: 779
―Precio: 10.40€

Sinopsis
Una admirable historia de amor situada en el Leningrado ocupado por los alemanes en 1941.
Leningrado, 1941: la guerra parece lejana en esta ciudad de antigua grandeza, donde dos hermanas, Tatiana y Dasha Metanov, comparten un minúsculo apartamento con su familia. La vida bajo el gobierno de Stalin es dura, pero las privaciones que les esperan ni siquiera son imaginables: el ejército de Hitler está a punto de invadir su querida patria.
Bajo el terror y la dificultad, se esconden la belleza y la esperanza: Tatiana ha conocido a Alexandr, un joven oficial del Ejército Rojo de misterioso y turbulento pasado. Mientras el ejército alemán y el duro invierno cercan la ciudad, los amantes se ven abocados a un amor imposible que puede desgarrar la familia de Tatiana y ser, para Alexandr, tan destructivo como la guerra. Y, mientras tanto, la corriente de la Historia arrasa a su paso el mundo tal y como ellos lo han conocido y amenaza con cambiarlos para siempre.


No sé cómo hacer esta reseña, esa es la verdad. No sé por dónde empezar, no sé qué decir, no sé explicar todo lo que sentí mientras leía este maravilloso libro. Lo único que sí sé es que, ahora mismo, deberíais dejar de leer esta reseña, correr hasta la librería más cercana, comprar la novela y sumergiros en sus páginas hasta que éstas os dejen sin aliento. Así pues, sí, sí que tengo algo que decir: LEED ESTA NOVELA.

Ahora bien, voy a intentar explicar lo que me hizo sentir este libro, aunque es probable que falle en el intento. Me propuse leer la novela porque me la recomendó Yandraikana y, supongo que por puro instinto, tenía la seguridad de que me gustaría. Sin embargo, cuando voy con expectativas muy altas, acostumbro a llevarme algún que otro batacazo. Afortunadamente, no ha sido el caso, sino todo lo contrario, no podía imaginar de ningún modo que me encontraría con esta historia. Así pues, empezaré a hablar de ella, pero voy a ser sutil en la reseña ―o al menos, quiero intentarlo― ya que, si os decidís a leer la novela, os aconsejo que la empecéis sin saber apenas nada y que, simplemente, os dejéis llevar.
Para empezar a comprender la profundidad de la maravillosa historia de Tatiana y Alexandr, antes debemos situarnos: se sucede en Leningrado, en 1941. Tatiana Metanov, de diecisiete años de edad, convive con su hermana, Dasha, y su familia en un reducido apartamento. Teniendo en cuenta que, bajo el gobierno de Stalin, viven sometidos al comunismo, imaginaréis que la vida no es demasiado fácil. Pero se complica todavía más cuando estalla la guerra; la amenaza del ejército de Hitler se torna real.

Quiero hablar, en primer lugar, incluso antes de comentar cualquier cosa de los protagonistas de esta historia, de la ambientación. Debo decir dos cosas concretas de este punto: en primer lugar, la autora no se anda con rodeos, no se explaya en descripciones y la lectura no resulta pesada en ningún momento. En segundo lugar, es sorprendente que, sin describir en exceso, Paullina Simons consiga transportar al lector a la época y las situaciones que transcurren en ese momento de un modo brutal. La ambientación de esta novela es, en el fondo, la razón por la que la historia de Tatiana y Alexandr es tan sumamente especial.
Sufrí, reconozco que sufrí mientras leía esta novela. He leído bastantes libros ambientados en la segunda guerra mundial pero, casualidades de la vida, jamás me había topado con uno que se narrase desde el punto de vista de una protagonista rusa, ya que suelen estar más enfocados a ser contados desde la perspectiva de los países que formaban la triple alianza. Pero, a lo que vamos, me sorprendió lo lograda que está toda la ambientación. Tras terminar la novela, leí un poco sobre la autora y descubrí que había nacido en Leningrado.

La novela está centrada en la historia de amor, es cierto, pero también nos habla del hambre, de las penurias de la guerra, de la brutalidad, de gente con las manos manchadas de sangre por causas perdidas, del honor, de la esperanza, de la importancia de la familia, de la compasión, de la fortaleza del ser humano y, sobre todo lo demás, del amor. De un amor profundo, desgarrador e irrepetible que el lector no podrá olvidar.

Los protagonistas están tan bien caracterizados… no podría imaginarlos de otro modo, no se me ocurre añadirles o quitarles algo, me han enamorado de ellos tal como son, con sus defectos, con sus virtudes, con todo. Por suerte, los personajes secundarios también están logrados; a pesar de la importancia que la autora da a los protagonistas, ya que la historia gira en torno a ellos.

En cuanto a los personajes… debo reconocer mi favoritismo por Tatiana. Sí, Alexandr es genial y se ha convertido, sin duda, en uno de mis protagonistas preferidos, pero la personalidad de Tatiana es sencillamente brutal e inigualable. Es bondad absoluta. Es un personaje con defectos, con infinidad de virtudes pero, lo más importante, increíblemente humana. Tenía la sensación de conocerla perfectamente, como si fuese una vieja amiga de toda la vida. Sabía por dónde iba a tirar, qué iba a pensar y cómo reaccionaría ante ciertas situaciones. Que eso ocurra con una protagonista es tremendamente difícil y una de las primeras veces que me ha pasado, la verdad. Nunca olvidaré a Tatiana, su entereza, su dulzura, su determinación, sus gestos desinteresados…

Alexandr, no me malinterpretéis, es también un personaje increíble al que tampoco lograré olvidar. Hay muchas situaciones a lo largo del libro, protagonizadas por él, en las que me daban ganas de llorar, por el indescriptible amor que le profesa a Tatiana. Es complicado explicar cosas del protagonista sin desvelar ningún spoiler. Alexandr esconde un gran secreto, un secreto sobre el cual gira y depende todo lo que ocurre en la novela. Eso sí, tendréis que descubrirlo vosotros mismos.

Las descripciones de la guerra, de la desolación, de la muerte y, sobretodo, del hambre me han dejado sencillamente sin palabras. No sé qué decir. Sentí una opresión en el pecho mientras iba leyendo a causa de lo bien descrito que está todo, sin hacerse pesado, dejando trazos aquí y allá. En esta novela hay escenas de todo tipo. Mientras iba leyendo me sumergí en tantas situaciones diferentes que mi estado de ánimo se volvió algo loco. A veces quería llorar, otras reír, en ocasiones la rabia que me invadía era tal que me daban ganas de lanzar el libro volando, a veces me preguntaba por qué la autora me hacía sufrir tanto… de verdad, era como si la historia me sucediese a mí.

La historia de amor entre Tatiana y Alexandr es tan preciosa... No existen palabras en el vocabulario para describirla. Empieza lentamente, paso a paso, despacio, en una parada de autobús que no podré olvidar. Sí, eso fue todo lo necesario para que surgiese: una parada de autobús, un precioso vestido blanco con rosas bordadas, un delicioso helado, una chica inocente y un soldado del Ejército Rojo.
Las escenas entre ellos son tremendas. Los diálogos, perfectos. Parece que, por mucho que la autora nos dé, el lector nunca tiene suficiente de Tatiana Y Alexandr, siempre te quedas con ganas de más y más.

Me encuentro un poco a la deriva haciendo esta reseña porque, por un lado, no quiero revelar nada ―o casi nada― con la esperanza de que, si os animáis a leer este libro, os pase como a mí y os sorprenda tras cada página. Pero, por otro lado, desearía contaos todo lo que ocurre. T-o-d-o. Quizá a modo de deshago, porque todavía me siento frustrada con muchas situaciones que se dan en el libro.

Nuestros irrepetibles protagonistas, Alexandr y Tatiana, no pueden estar juntos, lo cual es debido a terceras ―y cuartas y casi quintas― personas y a un gran secreto del pasado de Alexandr. Yo no quiero decir nada, pero en ocasiones le he deseado una muerte lenta y dolorosa a varios de los personajes secundarios, de un modo tan ruin que he llegado a sentirme hasta mal conmigo misma.

De verdad, me siento extasiada tras rememorar la historia que esconde esta grandísima novela. No sé qué decir. Podría contar muchas más cosas, detalles que me encogieron el corazón, escenas tan intensas que se me metieron bajo la piel, sentimientos contradictorios que se adueñaron de mis emociones… pero, lo único realmente importante que os puedo decir, es lo que leáis. Dadle una oportunidad, no os arrepentiréis.

Si lleváis un tiempo leyendo este blog, sabéis que casi nunca suelo hacer reseñas totalmente positivas y que, incluso aunque un libro me guste mucho, suelo destacar algún que otro fallo. Sin embargo, sobre El Jinete de bronce, solo puedo decir que no cambiaría absolutamente nada. No sobra ninguna página, ni un solo diálogo, ni un solo gesto… cada palabra escrita en esta historia es sencillamente perfecta e inamovible.

Terminé de leer esta novela hace apenas un mes y os traigo este intento de reseña ahora porque no encontraba palabras que hicieran justicia a este libro. Sigo sin encontrarlas, aunque espero hacerlo algún día. Aquí en casa, mirándome desde la estantería, me espera la segunda parte, Tatiana y Alexander, y os aseguro que si todavía no la he leído es porque no he terminado de digerir El jinete de bronce. Y, lo más sorprendente, a pesar de haberlo leído hace nada, tengo unas inmensas ganas de volver a empezarlo, ¿podéis creerlo? A mí todavía me cuesta aceptarlo y entender mis propios impulsos.


La única conclusión que se puede sacar de esta reseña es, por muy repetitiva que suene, que deberíais estar leyendo esta novela ahora mismo. No hay más que decir, es así de simple. El jinete de bronce es un libro que no voy a olvidar nunca.

Reacciones:

10 comentarios:

  1. ESTA SAGA LA TENGO QUE LEER SÍ O SÍ O SÍ D: No paro de leer reseñas que me ponen los pelos de punta como la tuya y me cuesta resistir a la tentación.

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  2. Apuntado queda, después de haber leído tu opinión. En un futuro lo leeremos, claro que sí! ;D Gracias por la reseña! Un abrazo!! ^^

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  3. No miento, mientras leia la reseña se me han aguado los ojos. Este libro es pura perfeccion y no digo mas porque creo que lo has dicho todo.

    Besos!

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  4. Ayyyyyyyyyy diosss, Por fin la reseña, y que reseña, me ha encantado. Se me ha puesto el bello de punta. Sé que es muy difícil hacer reseñas de estos libros, pero has conseguido trasmitir esa sensación de que es un libro único y especial. Y que se lo tienen que leer. Jo, cada vez que leo reseñas de estos libros se me empañan los ojos...

    ¡Besotes, guapa!
    Y gracias por nombrarme, me ha hecho ilu, y si, te lo recomendé por puro instinto y también porque se lo recomiendo a todo el mundo. XD

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  5. AYYYYS Estoy totalmente de acuerdo con tu reseña. Yo era casi incapaz de describir todo lo que este libro me ha hecho sentir. Como la autora te monta en esa montaña rusa emocional y, antes de que te des cuenta, estás sufriendo vilmente por todos y cada uno de los personajes. Porque, con su escritura sencilla, pero a la vez tremendamente detallista te pones en la piel de todos, y les coges cariño y lo vives todo con ellos.

    Por mi parte, estoy recomendando la novela a todo el mundo. He estado mirando reseñas, sobre todo antes de ponerme con él, y eran todas positivas y además con una nota bastante buena. Cuando finalmente lo lees, te das cuenta del motivo.
    Devoré El jinete de bronce, y solo por eso, me estoy tomando con más calma Tatiana y Alexander pero igualmente se me está terminando y tengo unas ganas tremendas de que salga ya el tercero.
    Gran reseña =)

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  6. Coincido también con tu comentario; terminé de leer el jinete de bronce hace 1 mes casi y como la segunda parte en Argentina no está, lo tuve que pedir desde afuera, y la entrega la recibí hace 2 días, por lo cual, me puse todo esete mes a leer el jinete de bronce nuevamente!; es simplemente adictivo, es triste, duro, pero a su vez es una historia muy dulce y sincera. Es el mejor libro que he leído, sin lugar a dudas y sin exagerar. Siento que Tatia y Shura existen de verdad, y siento también que he estado allí en Rusia con ellos. Es una historia bellísima.

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  8. Me ha encantado la reseña que has hecho del libro y por ello he decidido adentrarme en su historia. Nada más empezar a leerlo me ha llenado una sensación de alegría al ver que a la protagonista que se llama Tatiana le llaman por nombre de pila Tania el mio propio, me encanta!!.

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  9. Hola!! Me voy a quedar por aquí porque con esta reseña que has hecho de mi libro favorito, no puedo más que seguirte!! *.*
    Me encanta cuando encuentro a gente que comparte mi pasión por esta historia! Algunos que lo leen dicen "uy cuánto drama, uy demasiado drama!!" y yo me quedo en plan... pero no ves que es la cosa más bella que se ha escrito nunca??? Osea es poesía pura! Es como una gran metáfora llena de miles metáforas! Qué drama ni qué drama!! Sí, hay mucho drama, pero joder... hay muchísima más belleza!!! Pero supongo que no todos son capaces de verlo y apreciarlo... Pobres... Jajajajaja

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  10. Fabulosa! De lo mejor que he leído. Tu reseña se quedo corta!!!!!

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