Reseña El cuento número trece - Diana Setterfield

—Título: El cuento número trece
—Autora: Diana Setterfield
—Editorial: Lumen
—Páginas: 479
—Precio: 21.90€ (Disponible también en bolsillo)

Sinopsis
«Cuando una vieja escritora acostumbrada a mentir y una joven librera empeñada en saber la verdad se encuentran, regresan los fantasmas del pasado, los secretos de una familia marcada por el exceso, las cenizas de un incendio memorable y el perfil de un ser extraño que aparece y desaparece tras las cortinas de una mansión.»

A pesar de las buenas críticas que tiene este libro, no iba con grandes expectativas cuando lo cogí al fin de la estantería y me propuse leerlo. Sin embargo, me ha terminado sorprendiendo para bien y ha sido todo un descubrimiento. En cuento número trece, no es solo una novela muy bien escrita e hilada, sino que consigue atrapar al lector y que éste se sienta en todo momento parte de la historia, como si realmente llegásemos a conocer a los personajes que se esconden entre sus páginas.

Todo comienza cuando le llega una carta a Margaret Lea, una joven que trabaja en la librería de su padre. En la misteriosa carta, la famosísima escritora Vida Winter, le propone contarle su verdadera historia y que ella se convierta en su biógrafa, lo cual es toda una sorpresa, dado que Vida Winter se ha pasado la vida mintiendo a periodistas y curiosos que deseaban saber más sobre su intrigante pasado. Finalmente, Margaret aceptará la propuesta y se mudará durante un tiempo a la enorme mansión de la conocida escritora.

A partir de ese momento, la historia comienza a intercalarse entre la narración en pasado de Vida Winter y la del presente, protagonizada por Margaret, el único personaje con el que no he logrado simpatizar, ya que me resultaba más un estorbo que otra cosa, especialmente cuando hacía referencia a cierto hecho de su pasado que no me parecía lo suficiente interesante como para explotarlo tantísimo.

El resto de la historia, y más concretamente cuando se ahondaba en el pasado de Vida Winter, ha logrado cautivarme. Es entonces cuando se nos relata cómo fue su infancia, al lado de su querida hermana gemela, Emmeline. Ambas eran consideradas unas niñas raras, incapaces de comunicarse, perdidas en sus propios mundos. Todo lo relacionado con la vida en Angelfield resulta muy ameno para el lector y las hojas se leen casi solas, ya que el misterio que esconde la historia te invita a seguir leyendo en todo momento.

A pesar de ello, creo que lo que realmente provoca que esta novela haya sido todo un éxito de ventas, no es en sí la historia que se cuenta, dado que aunque es interesante y engancha al lector, no deja de ser una historia más, sino que el toque distintivo reside en la pluma de la autora.

Diana Setterfield, todo sea dicho, escribe muy bien. Conforme el lector se va introduciendo en la novela, se da cuenta de lo cuidada que es la narración, los diálogos y, sobre todo, los personajes que, por momentos, se antojan tan reales que parece que estén deseando escapar de las páginas del libro y tengan vida propia.
La narración es delicada, pausada y bastante descriptiva sin llegar a resultar pesada, de modo que el lector tiene la sensación de estar saboreando cada palabra, cada frase… Sin duda, creo que ha sido lo que me ha cautivado realmente, lo mimada que está la prosa.

También los personajes son otro de los puntos fuertes, incluidos todos y cada uno de los secundarios, detalle que me ha sorprendido gratamente, puesto que casi siempre suelen ser los grandes olvidados. Por suerte, en El cuento número trece no ocurre eso, de modo que tenemos la oportunidad de disfrutar de grandes personajes, como el Ama, el jardinero John, Charlie, Isabelle, Aurelius, Emmeline, Hester… todos ellos están perfectamente caracterizados y a la autora no le hace falta caer en grandes y pesadas descripciones para lograrlo, sino que se basa en la sutileza, en una narración pausada pero con fuerza y en dosificar muy bien la información que le da al lector para, de ese modo, mantenerlo siempre en vilo.

Además, El cuento número trece es todo un homenaje a la literatura del siglo XIX con constantes referencias a Cumbres borrascosas, La dama de blanco, Jane Eyre..., no solo en cuanto al estilo narrativo de la autora, sino porque a lo largo de toda la novela se van nombrando diferentes títulos y se profundiza en la pasión que ambas protagonistas sienten por la lectura.

Y respecto al final… bueno… quizá esperaba algo más. Es decir, resulta imposible para el lector desvelar el misterio que protagoniza la novela y ese detalle me ha dejado una sensación agridulce porque, por un lado ha logrado sorprenderme pero, por otra parte, me parece un poco trampa en ese aspecto. A pesar de ello, en general, deja un buen sabor de boca y la sensación de haber disfrutado conociendo a todos y cada uno de los personajes que la autora ha creado.

El cuento número trece es una novela escrita con una narración exquisita para disfrute del lector. Además, pese a que la autora es bastante descriptiva, en ningún momento este aspecto entorpece la lectura, sino todo lo contrario: las ganas por leer van en aumento, conforme se van revelando secretos y misterios. Como punto a destacar, lo bien caracterizados que están los personajes secundarios, es casi imposible no cogerles cariño a todos ellos.
Reacciones:

4 comentarios:

  1. La he leído este mes por una lectura conjunta! y oye me ha gustado! eso si no tanto como esperaba...las malditas expectativas jaja
    Un beso!

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  2. Hola!
    Este es, sin duda, mi libro autoconclusivo favorito. No sé cuántas veces lo he releído ya, pero no me canso y todos los años lo vuelvo a hacer.
    Me alegra muchísimo que te haya gustado!
    Un saludo y gracias por la reseña ^^

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  3. Yo lo leí hace ya bastante y me gustó muchísimo, totalmente recomendable.
    Besitos ^^

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  4. Tienes un blog muy bonito!! Me quedo por aquí ^^
    Tiene muy buena pinta!Gracias por la reseña!!!
    bsiitos

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